Cuando el ‘Sputnik’ inició la Era Espacial

05 oct
5 octubre, 2010

sputnik

Fue ya entrada la noche, a las 22:48 de un 4 de octubre, cuando se empezó a escribir uno de los capítulos más importantes de la Historia tecnológica. La Unión Soviética puso en órbita alrededor de la Tierra el primer satélite artificial en 1957. Aquel pequeño objeto se llamaba Sputnik y con él se dio por iniciada la Era Espacial.

Fue allá por 1885 cuando el pionero astronáutico Konstantín Tsiolkovski empezó a alimentar la imaginación de muchos rusos cuando escribió en su libro “Sueños de la Tierra y el Cielo” cómo se podía lanzar un satélite y ponerlo en órbita a baja altitud. Desde aquella primera idea, mucho fue el trabajo y los experimentos que precedieron al vuelo del Sputnik, “satélite” en ruso, en unas investigaciones que fueron dirigidas por Serguéi Koroliov.

El nombre oficial del Sputnik fue ISZ (siglas en ruso de “satélite artificial terrestre) y fue lanzado desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, formando parte del cohete experimental R-7. Poco después del lanzamiento comenzaron a llegar su primeras señales de llamada a la Tierra y trato de imaginar el júbilo con el que fueron recibidas por sus “padres” tecnológicos. Desde ese momento, el Sputnik recogió datos de la densidad de la atmósfera y sobre la propagación de ondas de radio en la ionosfera. Estuvo en órbita durante 92 días, recorriendo casi 60 millones de kilómetros en 1400 giros alrededor de la Tierra.

El Sputnik era un satélite de muy pequeñas dimensiones. Apenas tenía 58 centímetros de diámetro y pesaba poco más de 83 kilos. Entre su instrumental se encontraban cuatro antenas de 2,4 y 2,9 metros de largo que servían para las transmisiones que se alimentaban a a través de baterías químicas, que fallaron posteriormente. Desde ese momento se monitorizó por todo el mundo, hasta que se redujo su órbita y pudo ser seguido visualmente.

Un 3 de enero de 1958, el Sputnik-1 fue finalmente carbonizado por la atmósfera tras completar casi 3 meses de misión en órbita. Pero el pequeño satélite no solo hizo historia sino que se convirtió en el primero de muchos, como el Sputnik-2 que fue lanzado el 2 de noviembre de 1957 y que se hizo famoso en todo el mundo al ser el primero en enviar un ser vivo al espacio: la perra Laika.

A día de hoy, y en conmemoración de aquel histórico acontecimiento, en Rusia se celebra el 4 de octubre el Día de las Fuerzas Espaciales. Todo un orgullo, sin duda, para nuestros amigos rusos.

Visto en: rt, wikipedia

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