¿Por qué Steven Vogt cree que hay “100% posibilidades” de vida en Gliese 581g?
Es la noticia científica más importante de los últimos días y probablemente de los últimos meses. Desde que el pasado 29 de septiembre se desveló el descubrimiento de Un planeta potencialmente habitable a 20 años luz, han corrido ríos de tinta, más ahora cuando han recordado que el pulso de luz que se detectó hace dos años desde un observatorio australiano provenía de la misma zona.
¿Qué le lleva a un respetable científico a afirmar algo tan importante como lo que comentó, a título personal, en la rueda de prensa de hace unos días?
“Creo que hay un 100% de posibilidades de que el planeta albergue vida, ya que presenta unas condiciones muy adecuadas para ello.”, Steven Vogt
Vogt no ha afirmado que exista vida inteligente en el nuevo planeta encontrado en el sistema Gliese 581, pero su afirmación tan rotunda del porcentaje de probabilidad de vida debe de llevarnos a una reflexión. ¿Es posible que existan datos sobre este nuevo descubrimiento que aún no conocemos?
Todo el mundo está especulando en el día de hoy acerca de lo que puede existir en Gliese 581 pero la verdad es que ninguno podemos afirmar al 100%, con los datos que se conocen, que ni tan siquiera pueda haber agua, excepto Vogt y su equipo. Pero sí es cierto que el planeta posee todas las características necesarias para que esta pudiera existir en estado líquido y, por lo tanto, se hubiese podido desarrollar en ella algún tipo de vida.
Gliese 581 es una enana roja, que alberga un sistema planetario, y una de las 100 estrellas más cercanas al Sol, a poco más de 20 años luz. Tras haber especulado durante años que uno de sus dos planetas, Gliese 581d, podría albergar vida, ahora el nuevo planeta encontrado ha abierto todos los debates. Este se encuentra en una “zona habitable”, lo que significa que es una zona donde la temperatura es óptima, similar a lo que sucede en la Tierra, situada en la “zona habitable” del Sol. Para consultar más datos, te remito al anterior post aquí.
Pero hoy, muchos informativos han rescatado de sus archivos un hecho insólito que sucedió hace apenas dos años. El prestigioso astrónomo australiano Ragbir Bhathal, miembro del programa SETI, recibió en su observatorio un misterioso pulso de luz proveniente desde la zona de Gliese 581. Este pulso largo, del tipo del que emitiría un láser, fue recibido incluso antes de que se descubriese que esta estrella poseía planetas orbitando a su alrededor. Hasta aquí todo sería normal, aplicable a cualquier efecto natural, si no fuera porque no se conocen pulsos láser naturales.
“Siempre que hay una noche clara subo al observatorio y me doy una vuelta por varios objetos celestes. Fue mirando a uno de esos objetos como encontré la señal. Encontramos un pulso muy largo, del tipo del que emitiría un laser, que es justo el tipo de cosas que andamos buscando”, Ragbir Bhathal.
Durante cinco meses, Brathal siguió rastreando la zona en busca de señales parecidas pero sin éxito. Aquel pulso de luz fue marcado en papel como “¿Es esto ET?”.
Este hecho, que tuvo tanta difusión como rápido fue su olvido, despertó la imaginación de miles de personas, hasta tal punto de que un canal de televisión australiano y la red social Bebo enviaron 500 mensajes desde un radiotelescopio ucraniano hacia aquella zona. También el ministro de ciencia australiano movilizó a 20.000 usuarios de Twitter para enviar ‘tweets’ al espacio.
¿Todo esto es suficiente como para afirmar al “cien por cien” que hay vida en Gliese 581g? En mi opinión, no. Un pulso de luz láser, que quizás pudiera tener un origen natural desconocido o incluso que se tratase de un error de los sistemas receptores, y un planeta en “zona habitable” sin certeza ninguna de su composición, no parecen ser elementos suficientes para dicha afirmación. Pero, cuando un científico que acaba de revelar tal descubrimiento lanza una opinión tan contundente como esta, solo puede significar que posee más datos que desconocemos, posiblemente por falta de confirmación. Estas informaciones deben de ser manejadas con cautela y no dejarnos llevar por la imaginación descontroladamente.
Existe la posibilidad de que, simplemente, Steven Vogt se haya dejado arrastrar por sus ganas de que en realidad así sea y haya provocado que medio planeta esté debatiendo en estos días si en realidad estamos solos o no en el Universo. No puedo negar que, pese a todo, me resulte fascinante imaginar que puedan existir otros mundos con vida tan cercanos como lo está el sistema Gliese 581.
Fuentes: elpais.com, neoteo.com, wikipedia











Pingback: David
Pingback: Seba Fernandez Najum
Pingback: José Manuel Guerrero
Pingback: José Manuel Guerrero
Pingback: Gladyzs
Pingback: Nikkita
Pingback: Goefry