Un planeta potencialmente habitable a 20 años luz
Representación artística del planeta G girando entorno a la estrella Gliese-581 (NASA/Lynette Cook)
Sabía que hoy por la mañana, en cuanto conectase los sistemas del módulo lunar, me encontraría con titulares del tipo “encontrado un planeta con vida” o comentarios como “ya están aquí”. Todo esto a consecuencia de la noticia que saltó ayer anunciando que un equipo de “caza-planetas” ha encontrado un planeta girando en una “zona habitable” alrededor de una estrella roja.
La verdad es que la noticia ha hecho que por un día las noticias de ciencia estuviesen en primera plana, pese a la huelga general que se vivió en España en la misma jornada. Y es que la noticia lo merece, ya que un equipo de “cazadores” de planetas de la Universidad de California en Santa Cruz, y el Instituto Carnegie, en Washington, ha anuncia el descubrimiento de un planeta de tres veces la masa de la Tierra y que además se encuentra orbitando en una zona que los científicos consideran ideal para que puedan darse condiciones similares a las que alberga la Tierra, a tan solo 20 años luz.
Esto no significa que hayan “encontrado vida” ni que sea un planeta “gemelo” de la Tierra sino que reúne unas condiciones especiales que los científicos llevan buscando más de una década mediante el Observatorio WM Keck, en Hawai, uno de los mayores telescopios ópticos del mundo. En estas condiciones, el agua líquida podría existir en la superficie del planeta y además podría albergar atmósfera debido a la masa que posee.
La investigación en el WM Keck está patrocinada por la NASA y el National Science Foundation y ha confirmado que se trata del exoplaneta más parecido a la Tierra descubierto hasta ahora y, por lo tanto, le convierte el primer candidato a ser un planeta potencialmente habitable. Pero, para los astrónomos, “potencialmente habitable” no significa que pueda serlo por humanos pero sí en la que se podrían desarrollar formas de vida. Para que esto ocurra, se deben de reunir dos condiciones: agua líquida y atmósfera; y parece que este plantea podría poseer ambos elementos.
La estrella entorno a la que orbita el exoplaneta, se denomina Gliese 581 y ha sido observada durante 11 años a través del espectrómetro HIRES del telescopio. Este permite mediciones precisas de la velocidad radial de una estrella, es decir, de su movimiento a lo largo de la línea de visión de la Tierra. Este tipo de observaciones puede revelar la presencia de planetas alrededor de una estrella y determinar sus órbitas y masas.
“Nuestros resultados ofrecen un caso muy convincente para un planeta potencialmente habitable. El hecho de que hemos sido capaces de detectar este planeta tan rápidamente y tan cerca nos dice que los planetas como éste debe ser un proceso más común.”, Steven Vogt, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de Santa Cruz, California.
Los resultados de la investigación han sido publicados en Astrophysical Journal y posteado on-line a través de http://arxiv.org/ y también se revela el descubrimiento de dos nuevos planetas orbitando alrededor de Gliese 581, con lo que ya son 6 los que forman este sistema planetario, en órbitas casi circulares similares al Sistema Solar.
Comparación entre el Sistema Gliese-581 y el Sistema Solar, con su zona “habitable en color azul
Gliese-581 es una estrella roja, situada a 20 años luz de la Tierra, en la constelación de Libra. Anteriormente al reciente descubrimiento, se conocían dos planetas: el planeta C, situado en una “zona caliente”, y el planeta D, situado en una “zona fría”. Algunos científicos piensan que el planeta d podría ser habitable si posee una atmósfera gruesa que produzca un efecto invernadero. Pero el encontrado ahora, el planeta G, se encuentra en medio de esa zona.
Pero como nada es perfecto, también se sabe que este planeta está anclado a las mareas de la estrella, de la misma manera que la Luna a la Tierra, y esto significa que un lado siempre está cara a la estrella mientras que la otra parte se encuentra en oscuridad perpetua. Esto hace suponer que la zona más habitable del planeta sería la línea situada entre la sombra y la luz, una zona conocida como “terminator”.
Sin duda, es una de las noticias astronómicas más importantes de las últimas fechas que viene a sumarse a la cantidad de datos que se están descubriendo en el último año y que apuntan hacia la posibilidad de existencia de vida en otros planetas. Marte ya no será el único objetivo en este sentido para los científicos que investigan el tema.
Fuente: NASA, enviado por Joju Aliaga (@piziadas) a través de Twitter. Visita su blog: piziadas.com











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