Las luces de la ciudad iluminan el cielo
Las luces artificiales con las que el ser humano ilumina su vida nocturna suponen un problema para muchos telescopios y observadores astronómicos ya que generan una “contaminación lumínica” que impiden la correcta observación del Universo. Pero a la vez, nos ofrecen un maravilloso espectáculo generando escenas tan bellas como estas publicadas por National Geographic.
En la parte superior, la primera foto del post, podemos observar la ciudad de Chicago iluminada bajo una capa de nubes.
La contaminación lumínica y la niebla se combinan en la ciudad de Nueva York, junto con un Central Park en la parte inferior desde donde se suelen hacer observaciones astronómicas. Noches como esta hacen que sean imposibles las observaciones desde la ciudad.
Las luces de las grandes ciudades como Toronto, en la imagen, no solo impiden la correcta visión astronómica sino que también provocan la desorientación y muerte de multitud de pájaros, ya que estos suelen chocar con los edificios confundidos por el reflejo de las luces, además de morir muchos por agotamiento al intentar “escapar” del laberinto de edificios.
El templo mormón de Bountiful, en Utah. Luces terrenales que se elevan al cielo en busca de la atención divina.
En esta fotografía podemos disfrutar del bello paisaje rocoso del Parque Nacional de Arches, en Utah, adornado por las luces de la ciudad de Moab, situada a menos de 16 kilómetros del lugar. La contaminación lumínica se manifiesta en el reflejo de las nubes.
El astrónomo aficionado Dave Jurasevich trabaja desde el interior de la cúpula del Observatorio del Monte Wilson, con la ciudad de Los Ángeles como telón de fondo. Desde este mismo lugar, el famoso astrónomo Edwin Hubble hizo sus investigaciones sobre la expansión del Universo, algo que resultaría casi imposible en el siglo XXI debido a la contaminación lumínica de la gran ciudad. Pero a pesar de todo, se siguen realizando observaciones desde allí.
El problema de la contaminación lumínica se puede corregir utilizando luces urbanas que emiten en longitudes de onda más “amables” para los cielos y evitando la proyección de luz vertical hacia el cielo, tal y como se hace con farolas cubiertas en su parte superior que iluminan tan solo lo que se encuentra por debajo de ellas. De todos modos, las luces de las grandes ciudades siempre nos ofrecen un espectáculo visual agradable para nuestros sentidos y que iluminan la superficie terrestre en su zona oscura.
Puedes ver más fotografías sobre la contaminación lumínica en esta galería de Jim Richardson en National Geographic de donde han sido extraídas estas imágenes.











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