El coche-cohete y los viajes a la Luna
El “Rocket Car” (o “coche-cohete”) fue un vehículo que estaba propulsado a chorro cuya tecnología sirvió para enviar cohetes a la Luna. Fue el fruto del trabajo de un hombre que estuvo conduciéndolo durante la década de los años 20 y que fundó la Sociedad Rocketeerin cuyos miembros tuvieron como objetivo enviar cohetes a la Luna. Su nombre era Max Valier y tuvo una vida apasionante cuyo mayor logro fue el de desarrollar la tecnología que permitió el vuelo de cohetes espaciales.
Valier nació en 1895 en Bolzano, al sur del Tirol austríaco que formaba parte del Imperio Austro-Húngaro. Estudió física, matemáticas, astronomía y estuvo sirviendo como controlador aéreo durante la Primera Guerra Mundial. Tras la guerra comienza a escribir sobre ciencia y, a la edad de 28 años, cayó en sus manos el libro “Die Rakete Zu Den Planetenäumen” (“Los cohetes en el espacio interplanetario”) de Hermann Oberth, un escritor de Transilvania de origen alemán e inspirador de los cohetes modernos, quien le asistió en 1924 en la publicación de “Der Vorstoß in den Weltenraum” (“El Avance en el Espacio”), que se convirtió en un éxito en ventas.
Inspirado por la obra de Oberth y por su pasión por el Cosmos, Valier se convierte en uno de los fundadores de Deutsches Verein für Raumschiffahrt (la Sociedad para el Vuelo Espacial de Alemania), una agrupación de aficionados a los cohetes que sería muy influyente en su época y de donde salieron posteriormente figuras muy reconocidas. Esta sociedad atrajo a jóvenes científicos alemanes, brillantes y aventureros, que querían experimentar con nuevas tecnologías, entre los que se encontraba un tal Wernher von Braun.
El germano-estadounidense Von Braun, fue un científico que trabajó como principal ingeniero para el desarrollo de cohetes en Alemania antes de la Guerra y, posteriormente, tras emigrar a Estados Unidos, desempeñó el papel como director del “Marshal Space Flight Center”.
Valier tenía objetivos mucho más terrenales que Von Braun. Asi que en 1928 se asocia con Fritz von Opel y Friedrich Sander para construir el primer automóvil propulsado por un cohete como promoción de los vehículos utilitarios de la marca Opel, el llamado “rocket-car” o “coche-cohete”. El cohete que utilizaba demostró no ser el indicado para los coches de propulsión, como Oberth le dijo a Valier, pero alcanzaron velocidades de 242 kilómetros por hora, algo impresionante para la época. Pero Valier siguió creando vehículos propulsados por cohetes y llegó a fabricar trineos, patines y automóviles que alcanzaron los 380 kilómetros por hora.
Este es el vídeo del récord de velocidad que alcanzó el Opel RAK.2 con 242 km/h (2:32 min, alemán):
Fue ya en abril de 1930 cuando Valier desarrolló un coche-cohete con un motor de propulsión de alcohol y oxígeno líquido como combustible. Pero lamentablemente un mes después, cuando realizaba experimentos con un motor en un banco de pruebas, estalló y la metralla le alcanzó seccionándole la aorta y causándole la muerte instantánea.
Pero el trabajo de Valier aún seguía vivo y un joven aprendiz de 24 años tomó su motor en pruebas mejorándolo en secreto. Su nombre era Arthur Rudolph y, en 1963, junto con los miembros del DVfr, usó la tecnología de Valier para desarrollar los motores del proyecto Saturno-V de Wernher Von Braun, el cohete que logró poner a los Estados Unidos en la Luna.
Uno de los sueños de Max Valier fue el de poder llegar a la Luna, un satélite cubierto de hielo según él, y murió sin saber que en el futuro su tecnología iba a ser la clave para poder conseguirlo.
Visto en: Jalpnik.com, wikipedia











