El ermitaño que rechazó 1 millón de dólares
Érase una vez un hombre que vivía sin trabajo y sumido en la pobreza en algún modesto apartamento de San Petersburgo. Y resultó que ese hombre pobre, al que llamaban Perelman, le gustaba mucho la ciencia matemática y la resolución de enigmas. Y fue que un día se propuso resolver uno de los grandes “problemas del milenio” al que los sabios llamaban la conjetura de Pointcarè. Y he que aquí este humilde hombre consiguió resolverlo y las masas le llamaron “genio”…
Y hasta aquí la leyenda porque este hombre existe, sus logros son reales y es un genio de las matemáticas. Fue en marzo de este mismo año cuando el Instituto de Matemáticas Clay de Cambridge, Massachusetts, anunció que Perelman, de 43 años, había resuelto la conjetura de Pointcarè que traía a los científicos de cabeza. La resolución de la conjetura formaba parte de unos premios creados en el año 2000 por la Fundación Clay para conmemorar los 23 problemas que David Hilbert enunció en el año 1900. El premio está dotado con 1 millón de dólares y la entrega se iba a efectuar en Paris esta semana, pero Perelman no se ha presentado a recogerlo.
Hace ya unos 7 años que Grigori Perelman decidió retirarse del mundo, encerrarse en sí mismo y huir del mundo académico al que había estado asombrando. Ya en el año 2006 fue galardonado con la medalla Fields, considerada como el Premio Nóbel de las matemáticas, que rechazó. Ahora no iba a ser diferente aunque en Paris no se perdía la esperanza dada la cantidad con la que estaba dotado el premio.
“No quiero estar en exposición como un animal en el zoológico. No soy un héroe de las matemáticas. Ni siquiera soy tan exitoso. Por eso no quiero que todo el mundo me esté mirando.” G. Perelman
Perelman está actualmente desempleado y vive con su madre desde que decidió retirarse en la primavera del 2003, donde dejó su puesto en el Instituto Steklov, probablemente decepcionado con el mundo académico matemático. “Se ha aislado de cierta manera de la comunidad matemática. Se ha desilusionado de las matemáticas, lo cual es muy lamentable. No está interesado en el dinero. El gran premio para él es demostrar su teorema.” declaró Marcus Du Sautoy, profesor de la Universidad de Oxford.

Grigori Perelman fotografiado viajando en metro
La historia de Perelman es un caso curioso, y no muy común, digno de estudio y en el que se podrían llegar a conclusiones sorprendentes acerca de la avaricia y el poder del dinero. Quizás sea uno de los genios locos de nuestro tiempo o simplemente un hombre decepcionado con la sociedad que le rodea con unos grandes principios y convicciones. A pesar de la pobreza que se le supone, se dice que vive de inversiones en bolsa que realiza a partir de modelos matemáticos confeccionados por él mismo. Todo un personaje, sin duda.
Lee su interesante biografía e historial matemático en: wikipedia












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